miércoles, 16 de enero de 2008

(E)RADICACIÓN DE UN CAMPAMENTO
U N T E C H O P A R A C H I L E
lo espejo / santiago / enero 2008



VOLVER A COLONIZAR


Vivir 1 semana en las mismas condiciones que un habitante del campamento, bebiendo agua turbia, sin duchas, utilizando letrinas, y almorzando en la mesas de la precariedad junto a las familias, así comienza la experiencia del trabajo en un techo para Chile. Introducción de días agotadores con chuzo en mano, rompiendo la tierra dura para instalar los pilotes que elevan las mediaguas de suelo, desarmando mejoras infectadas de arañas que trapaban por mis brazos, me despoje de los miedos, las fobias tontas, las necesidades innecesarias, heché de menos mi cama, el agua, la sombra y mi techo, valoré tan solo eso, la familia que esta lejos, los amigos y una buena taza de café.





Volver a colonizar, implica despojarse, emprender ruta dejando cosas atrás, acarreando solo el impetu de volver a fundar, solo con lo necesario.